El conejo de la Luna.
¿Crecer o no crecer? He ahí el dilema.
Qué conejo tan evolucionado, ¿no? Sobrevivir a una atmósfera tan insignificante, siempre quise poseerlo. Mi meta no solamente era llegar a la luna, sino encontrar ese conejo y traerlo de vuelta a casa. El niño que fui no se conformaba con dejar sólo una huella en la luna, necesitaba además rescatar ese conejo y llevarlo con sus iguales. La luna no es lugar seguro para un conejo.
Y hoy, por instantes pareciera que solamente la luna nos observa mientras dejamos de ser lo que éramos. Hoy que soy mayor, pareciera que el conejo es quién debe salvarme a mí, a veces creo que hasta se burla un poco de mí.
Estoy absolutamente seguro que alguien creó ese conejo para que yo lo rescatara y para que mi meta fuera más allá de la luna
No hay comentarios:
Publicar un comentario