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viernes, junio 8

Punto positivo


El que mucho abarca, poco aprieta.


No creo que alguien se atreva a decirme que esto es una mentira. Bien me lo dicen mis padres desde chica… puedo incluso apostar que ya se los habían dicho a ustedes también; pero no, hasta que se nos empieza a caer el cabello del estrés, entendemos.


Ciertamente hoy vivimos apresurados, parece que pensamos que dejar un espacio libre en nuestra agenda está mal y buscamos de sobremanera mantenernos ocupados y corriendo de un lado a otro por cumplir con todos nuestros deberes, que me permito decir no siempre son nuestros, pero ahí vamos a colmarnos de cosas que no nos corresponden.


Nos hemos vuelto impacientes, todo es urgente y era para ayer. Incluso cuando nos citamos con algún amigo en un café o a comer, no disfrutamos de la calidad del tiempo porque para nosotros ya pasa de una manera diferente.

Nuestro estilo de vida consta de “estirarle horas al día” por lo tanto: Comemos rápido, dormimos poco y como resultado generamos estrés y ansiedad. ¿Sabes qué ganamos con el estrés? ¡Acumularlo! Esos si para que vean son como cupones de cliente frecuente que nos regalan dolores de cabeza, dolores de espalda, mal humor, bajo rendimiento, distanciamiento y un trastorno de sueño digno de un esquizofrénico.

Pensamos erróneamente que el tener más responsabilidades o hacer más cosas nos da más poder, deseamos encontrar solución a nuestros problemas como si los días fueran un cajero automático.

He aprendido que el afán nos aleja de lo importante, acepto que cuando he estado en ese humor me he perdido de cosas interesantes, puntos de vista de personas que a veces atropellamos con nuestra prisa y esto en lugar de ayudarnos a abarcar todos nuestros intereses hace que frustremos nuestro crecimiento.


Encontré 2 características importantes que puede hasta nosotros mismos en momentos de supuesta histeria cotidiana hayamos llenado el perfil.

1.- El siempre afanado habla mal de quienes no lo están. Los conocidos adictos al trabajo se comparan con sus compañeros y sienten superioridad. Usualmente hacen alarde de su estrés como sinónimo de éxito, porque como tienen “tantos” pendientes tienden a pensar que esto quiere decir que son demasiado indispensables.

Pero, ¿lo somos? La realidad es que el balance es básico, no le vas a servir a tu empresa si te enfermas de gastritis o migraña. Puedes ser incluso el presidente de la compañía pero si te internan por un episodio de colitis no vas a poder salvar el mundo desde ahí, incluso las cosas empeorarán.

2.- El estresado siempre se victimiza. Es muy común que después de llenarse de tareas se pongan en posición de víctima o sientan que se están aprovechando de ellas. En resumidas cuentas terminan también de mal humor.

No dudo que seamos muy buenos en nuestro trabajo, cocinando, escalando, construyendo cosas y aparte tengamos ganas de aprender a hablar chino mandarín. Pero seamos conscientes que primero fue el 1 y luego el 2, primero fue la preparatoria y luego la facultad; hasta hoy no conozco a alguien que primero escribió libros y luego se aprendió el abecedario.

En la quietud descubrimos soluciones, la sabiduría se transmite a quien escucha con atención. Recuerda que la quietud no es sinónimo de inactividad, simplemente es un estado de enfoque.
Centrémonos en una cosa y la haremos bien, muchas cosas a la vez sería como repartir energía para cada una y siempre terminamos quedando mal en alguna parte.

Entonces, sobre mi experiencia viviendo “el que mucho abarca poco aprieta”, lo único que puedo concluir es: detenernos a disfrutar cada etapa, terminar cada proyecto y no creernos un comodín. El viaje es la vida, si no nos damos cuenta que lo que pasas cada minuto es la vida, entonces nunca le vamos a encontrar el final hasta que tengamos unos cuantos muchos años encima, ¿y? No hicimos nada por querer hacer todo.

P. D. Tip: si alguien alguna vez se postula aunque sea para presidente de su cubículo de trabajo, preferible y con más credibilidad enfocarse en 4 cosas que sí se vayan a cumplir, que proponer 75 (por eso de que no te las gane otro color) y no hacer nada o en el mejor de los casos hacer todo, pero todo mal.

No sé ustedes, pero yo no me creo omnipotente para poder abarcar todo; seamos diligentes en lo que nos corresponde, de ahí en fuera todo viene por añadidura.

Preferible ser fuerte en nuestra especialidad, que débil en la vida real.


viernes, junio 1

Punto Positivo

Vive y deja vivir


Fácil nos resulta categorizar a las personas en distintas facetas, pero analizando y leyendo esta semana un artículo, me quedó más que claro que podemos englobar a todas las personas en sólo 2 categorías:
Los que elevan y los que se recuestan.

Let-it-be_largePor cada uno que eleva hay veinte que se recuestan, esto no es nada nuevo, siempre va a ser más fácil y cómodo que alguien haga las cosas por nosotros a que hagamos nuestras tareas e incluso ayudemos a los demás a mejorar.

¿Alivianas la carga de los que se esfuerzan en hacer volar a los demás? ¿O te quedas tirado esperando que alguien más te levante? Nuestras respuestas tendrán un efecto en este mundo, pues nos daremos cuenta desde la raíz si para empezar nosotros somos un problema para esta sociedad que aparentemente está estancada.

Hay varias cosas que podemos hacer:

*Sumar a los demás es precisamente esto: Dejarlos vivir.

Cabe aclarar que dejarlos vivir no es ser del tipo de persona que se queda recostada viendo la vida pasar, al contrario, dejar vivir a la gente es sumarle a sus vidas y crecer juntos.

*Si usted no sabe cómo sumar a los demás, posiblemente estemos restando, muchas veces es sin darnos cuenta, por eso la importancia de analizarnos, pues esto crea un desequilibrio que a la larga hará que repercuta no sólo en la sociedad, si no en nosotros mismos. Un arquitecto tarda muchísimo en diseñar un edificio, supervisar los cimientos, etcétera; pero si nos pasa la estafeta y en lugar de construir bajo un lineamiento, ponemos ladrillos donde no van, o en su defecto, no ponemos ladrillos donde debería, la construcción se derrumbará.

Es simple, vivir y dejar vivir a las personas solamente se trata de detectar a qué grupo de personas pertenecemos y si somos de las que están inconscientemente restando, actuar.

Pronto seremos de esos cuantos que se atreven a ser valientes y ayudar a los demás a volar con nosotros.El vuelo en conjunto siempre es un viaje más enriquecedor. Hacemos algo por alguien hoy, y el día que estemos heridos de un ala, será fácil que nos ayuden a elevarnos de nuevo.

Una frase que me gusta mucho es:

“Hacer todo el bien que uno pueda, a toda la gente que uno pueda, de todas las maneras que uno pueda, por tanto tiempo como uno pueda”.- D.L. Moody.

Las personas que elevan a los demás no tienen que esperar, lo hacen ahora mismo. Las personas que viven y dejan vivir, no tienen que esperar, la vida es ahora mismo.

viernes, mayo 25

Punto positivo

Razones para sonreír

No cabe duda de que los problemas y las desgracias son taquilleros. “Nuestra sección más buscada en Internet es la nota roja”. Ignoro si por la misma razón los noticieros en todos los medios suelen inundarnos con infinidad de problemas y de dramas relacionados con la barbarie humana.

Incluso cuando se habla sobre el amor, se hace sólo para señalar su fin, el abandono o la traición. Todo esto vende. 

Con esa perspectiva es difícil pensar que un bloguero como Neil Pasricha, haya llegado a los 45 millones de visitas diarias en su blog y logrado publicar tres libros con el nombre The Book of Awesome, todos convertidos en bestsellers internacionales. ¿El tema? Narrar mil detalles que nos hacen la vida más placentera. 

En junio de 2008, este joven canadiense con tres años de casado escuchó de su esposa la dolorosa frase “ya no te quiero”; al mismo tiempo se enteró que su mejor amigo se había suicidado, razones que le hicieron difícil enfocarse en lo bueno de la vida. Así que un día regresó de su trabajo y decidió que como terapia se enfocaría en todo lo positivo que le rodeaba e inició un blog llamado 1000awesomethings (mil cosas maravillosas), en el cual se propuso plasmar todas las pequeñas cosas simples, universales y gratuitas de las que todos gozamos, hasta completar el número mil; meta que, por cierto, acaba de cumplir. 

“Al principio sólo me leía mi mamá. Mis visitan aumentaron 50 por ciento cuando comenzó a leerme mi papá”, comentó en su plática en TED. Así, poco a poco, llegó a millones de visitas diarias y escribió los tres libros que hoy tiene publicados. 

Su espacio se ha convertido en una especie de refugio para quienes nos sentimos agobiados por el acontecer diario y buscamos una pequeña dosis de optimismo. Sus observaciones son tan sencillas que todos las hemos vivido, mas, quizá, no les hemos dado el valor que tienen ni nos hemos percatado de su potencial para sacarnos una sonrisa o darnos un momento de placer. Algunos ejemplos de estos momentos, situaciones y cosas especiales y mágicos son:

• Cuando encuentras dinero que ni siquiera sabías que habías perdido. 

• Cuando alguien te espera y detiene la puerta del elevador.

• Cuando en el supermercado estás formado atrás de varias personas y abren una nueva caja a la que llegas primero.

• Tener en el avión una fila de asientos completamente para ti. 

• Usar la ropa interior cuando sale calientita de la secadora. 

• Cuando en el Monopoly alguien aterriza en el hotel que acabas de comprar. 

• Encontrar una vieja cinta de música que te regaló un antiguo novio o novia. 

• Cuando el mesero te rellena tu vaso de refresco de manera gratuita y sin haberlo solicitado.

• Dormir en unas sábanas nuevas.

• El día que te das cuenta de que ya puedes manejar.

• Estornudar tres veces seguidas o más. 

• Tener un vecino con alberca –y que te la preste.

• Cuando calculas de manera perfecta la cantidad de leche que viertes en el cereal.

• Darte cuenta de que tu cumpleaños cae en sábado.

• Cuando lo que ibas a comprar está en barata. 

• Cuando alguien te desatora la copiadora. 

• Observar la quietud de un lago.

• Recordar esa palabra que tenías en la punta de la lengua. 

• Sacarte la pestaña del ojo. 

• Bañarte después de varios días de no haber podido hacerlo.

• Cuando en una cafetería llena de gente buscas sentarte solo con tu charola y un amigo te hace la seña para que lo acompañes.

Y lo más me gusta: “Recuerda lo suertudo que eres al estar aquí en este momento”. Así, sencillamente, podemos encontrar razones para sonreir…

viernes, mayo 18

Punto positivo

No hay problemas, sólo oportunidades

Mientras me deleitaba con las pinturas que se exponían en el museo, llamó mi atención la presencia de un perro guía labrador. Lo seguí con la mirada y descubrí un cuadro de la vida real que me hizo detenerme con asombro y admiración: una mujer ciega apoyada en su bastón blanco y tomada de la mano de su amoroso marido recorría la exposición. La pareja se detenía en cada cuadro y él le explicaba al oído lo que todos a simple vista veíamos; mientras el perro y un hijo adolescente esperaban tranquilamente con paciencia infinita. La escena era verdaderamente conmovedora. 

No sabía quién me emocionaba más: ella por su actitud, el esposo por su generosidad, el perro por su nobleza e inteligencia o el hijo, quien sólo por la edad podría ser impaciente e intolerante. Además, ¿cómo explicas una pintura de Picasso? ¿Cómo describes los diferentes tonos y colores?, ¿las formas?, ¿el cubismo? Al mismo tiempo, me hizo reflexionar sobre lo poco que he apreciado el gran regalo de la vista. 

Fue entonces que me cuestioné con qué facilidad nos quejamos de las cosas. Con qué facilidad nos fijamos en lo que nos falta. Con qué facilidad olvidamos las bendiciones de las que gozamos. ¿Qué precio tiene el sentido de la vista? Eso fue lo único en lo que pude pensar en ese momento. Pero cuán necesarios son este tipo de maestros que nos hacen recordar y valorar lo felices que somos.

Lo cierto es que la vida es 10 por ciento lo que nos pasa y 90 por ciento cómo reaccionamos a aquello que nos pasa. Si bien esta familia es ejemplar para todos nosotros, lo es en especial para las personas que se jubilan de la vida a temprana edad, para las que se quejan de todo, para las que se sienten interesantes al presentarse como víctimas, para las que se ahogan en un vaso de agua, para las que dejan de vivir el presente por estar en el pasado o en el futuro y cuya atención sólo se concentra en aquello de lo que carecen o que les falta.

Ésta, como tantas otras historias que presenciamos o llegan a nuestros oídos, nos enseña que es posible darle un giro a los desafiantes retos de la vida; nos muestra que un problema se puede convertir en oportunidad cuando el ser humano hace uso de su grandeza. Y que, de la misma manera, podemos ver cualquier experiencia como una oportunidad para vivir mejor. 

En el momento en que una persona hace de cualquier minucia un problema, se define como víctima y su percepción de la vida se inunda de miedo, duda y ansiedad. En cambio, si decide ver un acontecimiento difícil como una “oportunidad”, se sentirá bien consigo misma, encontrará más fácilmente nuevas opciones o una salida, y se abrirá a los regalos y a la inspiración.

Es por eso que te invito, querido lector, a darte cuenta cómo con frecuencia hace falta hacer una pausa, ver a nuestro alrededor para preguntarnos: “¿Qué es lo que sí está bien en mi vida?” y saborear el instante, los momentos dichosos, sin importar cuán pequeños sean. Por ejemplo, en un día común y corriente, puede ser cualquier cosa la que nos proporcione gozo y felicidad: el clima, el sentirnos sanos y descansados, el haber sacado adelante algo de trabajo o una taza de buen café.

Por último, ¿qué valor tiene poder distinguir la vasta gama de colores al abrir los ojos por la mañana? Tiene mucho valor, es un regalo de la vida. Desde esta perspectiva, abrámonos a percibir las cosas de manera diferente. Piensa en algún “problema” que tengas en este momento, y ponlo en otra dimensión, velo como una oportunidad antes que como un inconveniente. En ocasiones un problema grande se supera con un pequeño cambio de perspectiva.

viernes, mayo 11

Punto positivo


Cómo hacer feliz a alguien en 10 minutos

Diez minutos bastaron para recibir una gran lección de lo que es vivir la vida con pasión, entrega y entusiasmo a pesar de las circunstancias, me contó una amiga su experiencia y se las comparto.

El coche se detuvo frente a nosotros al salir de cenar de un pequeño restaurante en la antigua ciudad de Florencia.

Los globos multicolores y los dibujos de niños plasmados sobre toda la carrocería del auto blanco, me hicieron pensar que se trataba del festejo de cumpleaños de un niño. Pero la hora no cuadraba. Al volante se encontraba una señora joven, rubia, guapa, que llevaba un sombrero muy teatral adornado con cintas y flores, una capa en los hombros y las manos enguantadas en satín rosa. En ese momento ella recibió el pago de sus pasajeros, quienes le agradecieron efusivamente al descender. “En verdad recomiendo este taxi”, exclamó la pareja que bajó del automóvil.

Sorprendida le pregunté si estaba libre. Con una hermosa sonrisa nos contestó: “Claro, señores, por favor suban”, mientras las burbujas de jabón salían por la ventana. ¡Qué experiencia! Entrar a la pequeña camioneta llamada “Milano 25” fue como entrar en un jardín, en un sueño –y no exagero. Todos los detalles estaban cuidados a la perfección. Lo primero que llamó mi atención fue el aroma fresco y delicado como el de la loción de bebé. 

Con la decoración, el taxi parecía más bien la recámara de un niño muy querido. Los interiores forrados en plástico naranja, verde y amarillo eran el entorno perfecto para una treintena de muñecos y flores de tela que tapizaban el techo, el tablero, las viseras y puertas. Al sentarnos escuchamos sonidos tipo “oinc”, “muuu”, “pío pío”; mi marido y yo nos volteamos a ver con cara de “¿es broma?, ¿qué es esto?, ¿qué onda con esta señora?”. Habíamos aplastado animales de plástico escondidos intencionalmente en el asiento para provocar nuestras sonrisas, lo cual así sucedió.

Por las bocinas se escuchaban los cantos de un coro de niños, el mismo que se podía ver en las dos pequeñas pantallas del taxi. Sobre el tablero había un letrero en rosa que decía: “Una sonrisa logra que las cosas sucedan”. ¡Era verdaderamente increíble! Mas ahí no acabaron las sorpresas. Colgando de los respaldos delanteros había varias fotos amplificadas y enmicadas de ella con una nariz roja y varios niños con cáncer. 

De inmediato entablamos conversación y comenzamos a sentirnos muy a gusto y sorprendidos. "Mi esposo era dueño de este taxi y murió muy joven de cáncer. No tuvimos hijos”, nos dijo con la sonrisa de quien ha vivido el dolor y ha decidido transformarlo en alegría. “Así que decidí continuar con su trabajo y ayudar al hospital de niños con cáncer. Los transporto gratis a donde quieren. Incluso hemos hecho muchos viajes”.

“¡Qué manera de hacer agradable su trabajo y la vida de los demás!”, pensé. Después del breve trayecto, mi esposo y yo nos bajamos con la boca abierta y felices. Por supuesto, con todo el gusto del mundo Pablo le dejó una muy buena propina.

Cuando llegamos al hotel, todavía azorada, me metí a su página web (www.milano25onlus.org) y vi una entrevista que le hizo la televisión italiana. Le preguntan, por ejemplo, cómo se define a sí misma. “Como un ser humano cercano a Dios; un ser humano al servicio del otro”, responde “la tía Cate”, como la conoce la gente en Florencia. “El taxi me da la oportunidad de acercarme a la gente, de escucharla, de estar cerca de la vida”. 

Haberla conocido me enseñó que ser feliz es algo muy importante como para dejarlo al azar, es una decisión de vida que se forma día con día. Aprendí que aquello de “en ti está el cielo o el infierno”, es cierto. Y que a eso venimos a este mundo: a ser felices y a hacer felices a los demás. Necesitamos de maestros como la tía Cate que nos lo recuerden.

viernes, mayo 4

Punto positivo

¿Hablar? ¿Callar? ¿Mentir?


¡Riiiiiing! Eran las 3:00 de la mañana y el celular sobre el buró despertó a Ana, quien extrañada y exaltada por la hora se levantó de inmediato a contestar y rápidamente se metió al baño para no despertar a su marido. “¿Bueno?, ¿bueno?” Silencio… Vio la pantalla y se dio cuenta de que la llamada venía del teléfono del esposo de su mejor amiga. “¿Bueeenoo?” “Jajaja” se escucharon las risas de una pareja al otro lado de la línea. De inmediato se oyó el sonido de la puerta de un coche que se cerró al mismo tiempo que se escucharon besos, palabras románticas y seductoras de una pareja enfiestada. Ana reconoció claramente la voz de su amigo; mas la otra voz no era la de su amiga. El corazón se le paralizó: “¿Cuelgo?, ¿no cuelgo?” 



Lo primero que a Ana le llegó a la mente con enorme indignación fue la imagen de su amiga con un embarazo de cuatro meses y sus dos hijos pequeños en casa. 




Movida por la curiosidad y llena de coraje Ana continuó a la escucha durante una hora más, hasta que Luis, su marido, se dio cuenta de la situación y la obligó a colgar el teléfono.
Esa noche Ana ya no pudo conciliar el sueño. Pasaron dos semanas y un enorme conflicto interno la perseguía día y noche: “¿Le digo a mi amiga?, ¿o no le digo? ¿Qué es lo correcto? ¿Si yo fuera ella, me gustaría saberlo? Sí, ¡claro que si!… No, mejor no”.




Éste es un ejemplo de los dilemas en los que seguramente, tanto tú como yo, nos hemos encontrado alguna vez: ¿hablar, mentir o callar? Estas encrucijadas no necesariamente son de vida o muerte, pueden tratarse de una infidelidad, de una pregunta con mayor trascendencia como: “¿Me amas?”, o de una más inocente como: “¿Cómo me veo con este vestido?”, o de una profesional, del estilo: “¿Cómo viste mi presentación en la junta?”. 




La experiencia nos demuestra que aquello de “la verdad os hará libres”, en realidad al único que libera es al que la dice, porque aunque no cabe duda de que los secretos pesan y pesan mucho, pues como entes prisioneros buscan desesperadamente la salida, al salir a la luz muchas veces acarrean serias consecuencias. Al mismo tiempo, la verdad puede dañar y dañar mucho; y lo más probable es que, al liberarnos de ella hundamos a la otra persona. Muchos hemos sentido el agujero en la panza al escuchar la frase: “Te voy a decir la verdad…”



¿Tú qué harías?




Te invito a preguntártelo. El filósofo Emmanuel Kant, decía que nunca –bajo ninguna circunstancia–, aun si se tratara de proteger a un amigo, había que mentir. “Moralmente es algo malo. Sin excepción ni excusas. La verdad ante todo.” Su idea es la del imperativo categórico, como él lo llamaba. Este imperativo es una orden: “No mientas”, punto. Desde esta perspectiva, la verdad es una obligación moral sin importar las consecuencias ni las circunstancias. Según Kant, lo contrario puede dar lugar a un principio por el cual todos podríamos mentir cuando así conviniera. 




Kant pensaba que la moralidad era un sistema de imperativos categóricos. 
En contrapunto con la visión de Kant, está la idea de los sufis cuya filosofía es: “En una relación, la honestidad está por encima de la verdad”. Es decir, lo más importante es cuidar el corazón de una persona. Si con la verdad te daño, mejor me callo; y ante la duda, lo mismo. La honestidad para ellos describe el amor espiritual, no daña y está por encima de una verdad egoísta. Nos invita a olvidarnos de la escala de la verdad: no puede haber relación entre decir la verdad y ser honesto. 




La honestidad está en cada uno de nosotros, según nos dice el sufismo, y tú eres el único juez. Lo que está de fondo es que si nos dedicamos a no dañar, trátese de la naturaleza, de mi ciudad, de los animales o de las personas, implícitamente estamos amando. Y ésa es la meta a alcanzar como ser humano. A este mundo venimos a gozar, a hacer gozar sin dañarnos y sin dañar al otro, si lo logramos somos seres éticos. 




Entonces, tú qué opinas: ¿hablar?, ¿callar? ¿mentir? ¿decir la verdad?

viernes, abril 27

Punto positivo

Los candidatos, ¿tienen carisma?

Todos conocemos a personas seductoras, que sin ser famosas entran a un lugar y de inmediato éste se llena con su presencia. Despiertan en nosotros algo, ya sea interés, atracción, simpatía o ganas de conocerla. Al escucharlas hablar nos inspiran y atraen. A esta cualidad de atracción los griegos le llamaban “carisma”, palabra que deriva de la palabra kharis y que significa gracia o regalo divino. 

A través del tiempo diversos personajes nos han hipnotizado con este don, como Gandhi, Roosevelt, Churchill, Charles de Gaulle, Diana de Gales, Juan Pablo II, Kennedy, Pedro Infante, López Mateos y Obama, por citar algunos ejemplos.

Max Weber, el sociólogo alemán, describía esta cualidad como el “regalo que distingue a algunas personas de los hombres ordinarios”. Albert Camus describe el carisma como “la capacidad de conseguir un sí, sin haberlo solicitado”. 

Lo cierto es que este magnetismo mágico y misterioso ha intrigado siempre al hombre. Es una habilidad sin duda importante para destacar en cualquier campo, mas en ninguno resulta tan de vital importancia como en el de la política y, sobre todo, en tiempos de campañas electorales. La gente puede estar o no de acuerdo con las propuestas, con la trayectoria, las habilidades que cada candidato posea o de las que carezca, sin embargo, la mayoría coincidimos sobre quién tiene o no carisma.

¿Consideras que alguno de los candidatos que están en campaña tiene carisma? Lancé esta pregunta a la comunidad de Twitter. Tomo como muestra, las respuestas enviadas durante la hora posterior a que hice la interrogante, las cuales representan 452 opiniones. 
Me sorprendió que 359 personas (90 por ciento) opinaron que ningún candidato tenía carisma y que todos trasmitían falsedad. Incluso hubo quien sugirió que mejor abordara “la falta de carisma”. La mayoría opinó lo siguiente: “EPN es pura escenografía; JVM está acartonada; AMLO es incongruente y Quadri, ¿quién es?”.

Éste fue el número de personas que afirmaron que alguno de los cuatro tenía carisma: EPN: 45; AMLO: 23; JVM: 15 y Quadri: 10.
Las opiniones expresadas demuestran que, en general, la gente percibe a los candidatos que compiten por la presidencia como personas muy poco carismáticas. A continuación presento algunas de las cualidades que, en mi opinión, tendría un candidato carismático: 

1. Tener una verdadera pasión por México, por su gente, por su crecimiento; no por el poder personal o partidista. 
2. Ser auténtico en lugar de preocuparse por agradar. Contactar su esencia y proyectarla, esto es algo que la gente percibe instintivamente. Ponerse en manos de los asesores crea una personalidad fabricada y falsa.
2. Cancelar el uso de telepromter. No hay nada más lejano que una persona cuya mirada parece extraviada por estar fija en la lectura. 
3. Ser congruente, tener convicciones y defenderlas; responder con claridad a las preguntas que se le formulan, en lugar de adaptarse al lugar y al medio que lo cuestiona y llenar el espacio con palabras y promesas huecas. 
4. Al dirigirse a la gente, hablar con el público, no al público. Comunicar con pasión, con sencillez y en un lenguaje coloquial. Al hablar, tener sólo notas de referencia y hacerlo desde el corazón. Ser espontáneo y sobreponerse al temor de equivocarse, así se gana más que con un discurso preparado por un tercero. 
5. Sonreír desde el corazón, y no sólo con los músculos faciales a manera de mueca.
6. Ser, estar y sentirse cómodo consigo mismo; cuestiones que se reflejan en el lenguaje corporal, en el tono de la voz y en la mirada. 

Se gastan miles de millones de pesos en las campañas, más con lo que se invierte en las decenas de miles de spots en radio y televisión para crearles carisma a los candidatos, ¿lo logran?, ¿tú qué opinas?

viernes, abril 20

Punto positivo

Como te sientes, te ves

Tenía tiempo de no verlo. Algo lucía diferente en él. Su mirada,el tono de su piel, su forma de caminar, de sonreír, qué se yo; se veía cómodo consigo mismo. A pesar del tiempo transcurrido, lucía mejor de lo que lo recordaba de hacía cinco años atrás. Durante el intercambio de preguntas que tuvimos sobre el pasado y el presente, pude observar que estaba más delgado, que su piel tenía un brillo especial, transparente. No pude resistir el preguntarle a qué se debía verlo tan bien, tan rejuvenecido.

"Pues verás, de verdad me siento muy bien, y se debe a que he experimentado cambios muy importantes en mi vida. Yo vivía como un robot, todo el tiempo sacrificando mi salud y mis sueños, tratando de complacer siempre a mi jefe, trabajando todo el día y viviendo sólo para dar gusto a otros, hasta que un día me di cuenta de que siempre estaba cansado y me había alejado de personas a las que les tenía un gran cariño. 

Una mañana me vi en el espejo y me quedé impresionado con mi aspecto, la falta de atención hacía mí mismo me mostraron a un hombre derrotado, ¡Dios mío! Ante mí estaba un hombre sin vida. Entonces me di cuenta de que por complacer a los demás no había atendido a quien debí hacerlo siempre, ¡a mí mismo!; no me había ocupado de mi salud ni de mi felicidad; en ese momento decidí que el interior era lo más importante, que tenía que sentirme bien primero yo para después estar bien con los demás, que tenía que disfrutar la vida para poderla compartir con quienes me rodeaban. 

Sin perder más tiempo busqué un espacio en mis actividades para hacer ejercicio, practiqué yoga, cambié por completo mi alimentación, hasta hice un lugar en mi rutina para meditar. ¡Qué mas te puedo decir! Ahora soy otro, ya no fumo y me cuido lo mejor que puedo; jamás me hubiera imaginado que después del desastre de vida que tenía, como seguramente recordarás, hoy sea totalmente distinto, siempre estoy de buen humor y hasta encontré pareja,, cómo ves, ¡hasta estoy enamorado!"

Asombrado lo escuchaba, mientras en mi mente desfilaban escenas de aquel Octavio que hoy era otro. Ese día me convencí de que nuestro aspecto físico es un espejo fiel de cómo estamos por dentro, tanto en cuerpo, mente como en espíritu; y se reafirmó para mí el dicho: "Cómo te sientes, te ves."

Cuando carecemos de buena salud, cuando emocionalmente no estamos bien, cuando nuestra mente está estresada, por más que nos decoremos por fuera, con la mejor corbata o el maquillaje más atractivo, es necesario fijarnos primero en el interior y saber que el aspecto físico es un efecto de lo que transmitimos más allá de lo tangible, y que atrae de manera irresistible.

Por eso, "Primero Tú"


Tal vez la frase te suene egoísta. Sé que es contrario a la educación que a ti y a mí nos metieron en la cabeza desde niños. Sin embargo, estoy seguro que tú, como yo, quieres vivir al máximo tu potencial, disfrutar tu salud, tu energía y explotar tu capacidad de crear, quieres abrazar a la gente que aprecias, darle un sentido a tu vida y entregarle al mundo todo lo que está en ti.

Basta un pequeño cambio, de actitud, de estilo de vida, de acción, por pequeño que sea, que puede causar una gran reacción en ti, en tu cuerpo, en tu mente, en tus relaciones y por ende, en tu vida. Una cosa te lleva inevitablemente a la otra, pues si estás bien contigo mismo, tu actitud hacia el mundo es positiva, eres más saludable física, mental y emocionalmente, amas más, trabajas mejor y quienes viven contigo son más felices.

Así, con ésta manera de ser "egoísta", simplemente contribuyes a que el mundo sea mejor.

viernes, abril 13

Punto positivo


Los que la pasan bien, también van al cielo


¿Te ha pasado que de pronto, sin razón alguna y a pesar de todo, por momentos te sientes en paz, tranquilo y contento?

¿Te ha pasado que de pronto, sin razón alguna y a pesar de todo, por momentos te sientes en paz, tranquilo y contento? Quizá tu mirada se engancha en una escena agradable como el reflejo del cielo en los vidrios de un edificio, la luz del sol que atraviesa las hojas del árbol en la calle, escuchas el canto de un pájaro o la risa de un niño. No es que lo pienses –de hecho no estás pensando en nada–, pero te invade esa sensación agradable de bienestar.

Me he dado cuenta de que cuando esto me pasa, es cuando me olvido de mí mismo. Cuando la agenda de mi vida se disuelve y sólo estoy ahí sin tratar de dirigir el torbellino del día. Viene entonces a mi mente la frase de esa famosa película: "la vida es bella."

Un poema escrito por Jon Kabat–Zinn, A taste of Mindfulness describe ese tipo de instantes:
…¿Has tenido la experiencia de detenerte por completo/ de estar en tu cuerpo por completo/ de estar en tu vida por completo/ que lo que sabes y lo que no sabías; lo que ha sido y lo que está por venir/ y la forma en que las cosas están ahora, no contienen la más mínima muestra de ansiedad o discordia/ un momento en el que estás completamente presente, más allá del deseo de escapar o arreglar nada o de sumergir tu cabeza./ Un momento de estar puro, ya no en el tiempo, un momento de ver puro, de sentir puro./ Y ese estar te toma por todos los sentidos, por tus memorias, por todos tus genes, por tus amores y te da la bienvenida a casa…

Pero de pronto despiertas y dices: "¡Cómo me puedo sentir así! si el mundo es un desastre"; basta leer los periódicos, voltear a nuestro alrededor o asomarse a los problemas y angustias de la propia vida. Así que ¿cómo me atrevo a olvidarme de los otros o de lo que se supone debería estar haciendo? Y aparece entonces el fantasma de la culpa.

Nos preocupa el futuro, ser productivos, hacer algo que "valga la pena" y estamos convencidos de que los que se van al cielo son los que se sacrifican y sufren; no los que contemplan, se divierten y la pasan bien.

Estar triste tiene caché

Por otro lado, el mostrarse triste, melancólico o atribulado, si bien es la realidad de muchas personas, parece tener cierto caché, cierto atractivo para muchas otras. ¿Será porque la melancolía está llena de profundidad y significado, y eso nos da cierta identidad? ¿Será porque ser feliz es poco interesante? ¿Aburrido? ¿La gente simpatiza más con nosotros si le contamos nuestros problemas que si le contamos nuestros gozos? ¿Será porque una autobiografía que narra una infancia terrible vende más que la que cuenta una sin problemas y feliz? No lo sé.

Pero alguna vez escuché a alguien decir que sólo quien ha sufrido mucho puede escribir una buena canción, una buena novela o un buen poema. Y debo confesar que al escucharlo me dije: "Pues ya estuvo que, hasta ahora, gracias a Dios, no podré hacer nada de lo anterior y toco madera…" Me imagino que esta predilección por el abatimiento se encuentra en el inconsciente colectivo, herencia de nuestra formación sufrida y religiosa.

El gozo se nos da por instantes, es ligero y no pesa; y sí, no hay mucho que decir sobre él, sólo se siente en el cuerpo y se siente bien. O se transmite en ese suave aroma que deja en el aire una persona que está feliz. Entonces, ¿porqué sentir esa culpa o pena por sentirnos plenos?

Si bien es cierto que el mundo está repleto de cosas tristes y trágicas; también es cierto que buscar esos momentos de paz y gozo no sólo es cuestión de darnos permiso sino que, como decía Borges, es una obligación.

viernes, marzo 16

Punto Positivo


Los amigos y la longevidad


"La amistad es ante todo certidumbre."
Marguerite Yourcenar
Hay canciones escritas con el corazón, cuya letra nos llega al fondo del alma; al cantarlas, agradecemos que alguien haya tenido el don de expresar las emociones que, quizá, no hemos podido poner en palabras.
Dichas canciones se vuelven catárticas, terapéuticas, gozosas y sanadoras. Una que ejerce ese poder en mí es "Con la gente que me gusta", de un grupo español llamado A dos velas. Permíteme compartir su letra:
Con la gente que me gusta/ me dan las claras del alba/ compartiendo madrugadas/ palabras, risas y lunas.
Con la gente que me gusta/ paso las noches en vela/ deberían ser eternas/ como la lluvia y la sed.
Me gusta la gente/ que cuando saluda/ te aprieta la mano/ con fuerza y sin dudas.
Me gusta la gente/ que cuando te habla/ te mira a los ojos/ te mira de frente./ Te dice a la cara/ aquello que siente/ y nada se calla y no tiene dobleces;/ me gusta esa gente.
Con la gente que me gusta/ alrededor de una mesa/ cualquier vino es un poema/ cualquier charla la locura.
Con la gente que me gusta/ me encanta hablar de proyectos/ de esos que se lleva el viento/ y que se olvidan después.
Los amigos son la gente con quienes nos gusta estar. Es un privilegio tener con quién vivir lo que expresa esta canción. Un tesoro que quizá de jóvenes no valoramos, pero del que comprendemos la importancia con el paso de los años.
Por naturaleza somos seres que necesitamos de los otros para crecer. La pareja, la familia y los amigos son los que nos hacen sentir validados. Y como dice Yourcenar, nos dan la certidumbre de que pase lo que pase en nuestra vida, contamos con ellos. ¿Cómo se mide eso?
Además del gozo natural, los amigos y la familia son un factor importante no sólo en nuestra calidad de vida, sino también, en la cuenta de los años que vivimos. Esto lo afirma The Longevity Project un estudio realizado durante ocho décadas por los doctores y científicos Howard Friedman y Leslie Martin. "Sentirse bien, estar en calma y respirar profundo pueden ser señales de tener salud, más no son la raíz de ella", comentan. "En cambio, las relaciones sociales son el primer lugar en el que debemos buscar si queremos mejorar nuestra salud e incrementar la longevidad".
Las relaciones nos hacen crecer, nos nutren y se vuelven algo vital; incluso hay algunas gracias a las cuales somos lo que somos. Hay quienes tenemos el privilegio de afirmar que sin amigos como los que hemos tenido, seríamos personas muy diferentes.
Por otro lado renovar la amistad es importante. Tengo una amiga que dice: "Yo ya no inauguro amistades", mas habría que considerar que conocer gente nueva es una forma de mantenernos jóvenes. ¿Por qué no?
La Universidad de Michigan reporta que sentirse cerca de alguien aumenta los niveles de progesterona, la cual nos ayuda a elevar la sensación de bienestar y reduce el estrés y la ansiedad. Esta hormona se relaciona también con el deseo de ayudar a otros. Asimismo, Dean Ornish, en su libro Love and Survival, afirma que "las personas sin familia, amigos o apoyo de la comunidad son de tres a cinco veces más propensas a morir de forma prematura".
Si quieres tener una vida larga y de calidad, no importa qué tan ocupado estés, qué tan cansada termines o si acabas de tener un bebé, reúnete con la gente que te gusta al menos una vez a la semana. Tu salud física, mental y espiritual lo demanda y te lo agradecerá.

viernes, marzo 9

Punto Positivo


Los 6 sombreros

Te ha pasado que al tratar de resolver un problema solo o el grupo tu mente se confunde en un mar de emociones, información, lógica,  temor y nuevas ideas.

Hoy comparto contigo una herramienta de comunicación usada en todo el mundo para facilitar la resolución de situaciones personales, familiares y laborales.

Imagina una casa de campo, una persona esta parada frente a la casa, otra detrás de la misma y 2 más a cada lado. Desde su ubicación las 4 describen y discuten la casa de acuerdo con la perspectiva que cada uno tiene.

Edward de Bono propone recorrer juntos el exterior de la casa y ver paralelamente cual es el punto de vista de los demás. Esta metáfora es lo que De bono llama “el pensamiento paralelo”, al usar este pensamiento todos caminan por la casa y juntos de detienen al frente, a los lados y atrás. Para ver el punto de vista de los otros, esta opción es opuesta a discutir o confrontar la opinión del otro.

Cuando 2 personas no están de acuerdo en algo cada una argumenta en función a su punto de vista con la finalidad de probar que el otro está mal, la dirección de la mirada se puede cambiar ¿hacia dónde? aquí es donde entran los 6 sombreros del pensamiento.

De Bono propone 6 colores de sombreros que representan las 6 direcciones del pensamiento que debemos tomar en cuenta al resolver algo: blanco, rojo, negro, amarillo, verde y azul. Al hacer que en un grupo todos piensen bajo el mismo color de sombrero eliminas algo que obstaculiza encontrar soluciones “La lucha de egos”. Con los 6 sombreros tratamos de hacer solo una cosa a la vez y cada color se relaciona con su función.

Blanco: imagina una computadora que arroja los datos y números que le piden, es neutral y objetiva, no interpreta ni opina, el sombrero blanco excluye información del tipo “me late” ”yo creo” ”opino que” ”tengo la impresión de”, este solo da datos duros. Los hechos.

Rojo: al usar este sombrero expresamos sentimientos, intuiciones, emociones, sin necesidad de justificarlos

Negro: es el más popular de los sombreros y quizá el más importante. Este plantea, cuestiona y analiza todos los obstáculos, los “los peros”, las criticas y los riesgos, ¿Cómo reaccionaría la gente? ¿Qué puede salir mal? ¿Tenemos los recursos?


Amarillo: este sombrero ve las oportunidades, lo beneficios y lo positivo de las cosas, el valor del “que tal” “Si, sí funciona”, debe basarse en la razón y no en la esperanza. Tiene que ver con crear ideas alternativas con hacer que las cosas sucedan porque al final sin entusiasmo no hay idea que se logre.

Verde: este es energía, nueva vegetación, crecimiento, es el de la creatividad, el de la imaginación, intenta solucionar lo que expuso el sombrero negro, este ve las cosas desde un ángulo diferente ¿Qué tal si hacemos hamburguesas cuadradas?

Azul: con este sombrero ya no pensamos en el tema, sino en observar fríamente las opciones y llegar a una conclusión.

Así que la próxima vez que vayas a tomar una decisión te invito a recurrir a este método y te asombrará ver que la conclusión llega sola, se vuelve obvia sin necesidad de desgaste

viernes, marzo 2

Punto Positivo


La seducción de la fama
Observar a alguien del otro lado de un vidrio opaco que refleja a quien se mira sin que pueda percatarse de tu presencia, es una de las experiencias más entretenidas que se pueden tener. 
Mientras espero a un amigo en el aeropuerto, observo a una veintena de periodistas que aguardan la salida del equipo de fútbol Pumas. La nube de flashes y micrófonos persigue a los jugadores conforme salen de comer en grupitos de tres o cuatro. En esos grupos siempre hay uno que es más famoso, el que destaca o es el favorito de los reporteros, a quien todos abordan para obtener una declaración. Los otros, ignorados por completo, continúan su camino cabizbajos y mochila al hombro. "¿Qué sentirán?", me pregunto al verlos partir.
Al mismo tiempo, me surge la duda: ¿qué sentirán los famosos asediados por el escrutinio constante de sus fans? Si bien el reconocimiento y la admiración pueden expandir el ego de algunas celebridades, en especial cuando son tan jóvenes como esos futbolistas, la fama, ya lo sabemos, tiene un precio.
Hay dos modos de relacionarse con la fama: quienes la usan para inspirar, como es el caso de los deportistas. O quienes aspiran a ella para sentirse valiosos.
Hoy, muchos niños y adolescentes desean "ser famosos", este anhelo es su principal aspiración. Así lo confirma un estudio publicado en el libro Just who you will be?, de Maria Shriver, ¿Por qué no? Fama, dinero y poder es una fórmula que atrae a cualquiera, en especial a los jóvenes. Ellos observan que los famosos parecen tenerlo todo: adonde sea que lleguen les tienden la alfombra roja, se transportan en autos lujosos, asisten a muchas fiestas, son asediados por todas las revistas y sus vidas amorosas parecen perfectas. Con esa idea, claro que los jóvenes quieren ser famosos, aunque sea por el tiempo que dura un video en Youtube.
La fama es sólo una imagen que, como tal, puede distorsionar la realidad. Así han sido los casos de personas como Marilyn Monroe, Amy Winehouse, Elvis Presley, Ann Nicole Smith, Jim Morrison, entre muchos más, quienes han vivido el lado oscuro de la notoriedad pública.

Los "buchones"

Comento todo esto porque me enteré de un fenómeno que se refuerza en los estados del norte del país conocido como el de "los buchones". Los buchones son jóvenes que aspiran a llevar la vida de los "famosos" dentro del narcomundo, quieren ser ricos como los grandes capos e imitar sus conductas. Este nombre viene por el whisky Buchanan's, que los jóvenes compran con el dinero producto de la venta de droga. Lo común es que al pedirlo en la cantina pronuncien el nombre de la bebida tal y como se lee en español.
Los buchones son adolescentes que juegan a ser pistoleros con armas de verdad; muchachos que han creado su propia corriente cultural, que gustan de la música norteña acelerada y de los corridos cuyas letras ensalzan el crimen y la sangre. De fiesta, mujeres y alcohol son sus noches. Visten de manera estrafalaria ropa de diseñadores italianos, gustan de los estoperoles, los zapatos de cuero de jabalí; se transportan en motos e incluso en Hummers y dan propinas de cocaína.
Esto es de llamar la atención, porque su lema es: "En este negocio, quien logra la fama tiene los días contados". Es decir, no importa cuánto dure, mientras dure. ¿De qué tamaño será la desconexión de sí mismos, la decepción o la disfuncionalidad de sus vidas, de tal manera que el poder y la fama tienen más peso que la propia existencia?
La fama, como el espejismo en la carretera, en sí misma no tiene el poder de hacer feliz a una persona; no puede dar un significado a la vida. Esto sólo lo entiendes cuando puedes observar el mundo a través de un vidrio que refleja al que se mira.
¿Cómo hacer que los jóvenes lo comprendan?

viernes, febrero 24

Punto Positivo


El amor ¿platónico?


Ahora me doy cuenta de que siempre había tenido una idea equivocada acerca del significado del amor platónico. Lo pensaba como el amor que no se llega a expresar abiertamente, que es una ilusión o que se da cuando, por ejemplo, los enamorados se encuentran geográficamente lejos uno del otro.
Gracias a Enrique Bonavides, me enteré de lo profundo que es este concepto, así como de la belleza de su significado, el cual, si me permites, te comparto.
En la descripción platónica del amor hay cinco diferentes etapas:
1ª etapa: el amor entra por los ojos. El amor es un fenómeno visual; no es tu inteligencia, tu cultura o tu educación lo que me enamora de ti. Te veo y creo que quizás es tu cuerpo, tu cara, tus ojos; y a través de lo que veo, entras en mí y me seduces, te anhelo, te idealizo. A partir de ese momento y desde que me levanto, mi mente y mi atención sólo están en ti.
En una escala entre el 0 y el 10, tú significas un 10 y mi propio mundo (trabajo, estudios, pasatiempos) se reducen a 0 en importancia. Es decir, en este momento, el amor, tu manera de pensar o aquello a lo que te dedicas, carecen de valor.
2ª etapa: me enamoro de ti. A pesar de que el tiempo pasa y conozco a otras personas, mi mente continúa en ti. El enamoramiento deja de ser sólo visual y empiezo a enamorarme de lo que eres: de tu entorno, tu trato, tu manera de pensar, tu gusto por la música de Mozart, del cine que disfrutas. Tú ahora eres tú, y a ello se suma todo lo que está en ti. Cuando no estás aquí escucho tu música o prefiero lo que me recuerda a ti. En la escala, ahora eres un 7 y lo que hace referencia a ti es un 3. No significa que te he dejado de querer, sino que el amor comienza a transformarse y a expandirse.
3ª etapa: tu presencia se propaga. Me enamoro de lo que te gusta; el mundo y tú ya no tienen el mismo valor. Me doy cuenta del regalo que me has dado al despertar en mí el gusto por Mozart, acudir a las salas de concierto, compartir este gozo con otras personas. A través de todo esto, me enamoro de ti. Tu presencia comienza a dispersarse en todo. En esta etapa tú eres un 5 dentro de la escala de 10 y tu mundo el otro 5.
4ª etapa: la interpretación. A partir de ahora interpreto el mundo en el que estoy, comienzo a enamorarme de toda la música clásica, de Bach, de Beethoven y valoro más esto que me has regalado. Puedo sentir lo que hay detrás de la música, el juego de tonos y silencios; distingo la armonía, la perfección, la secuencia, de tal manera que puedo vincularlas con nuestra relación. En la escala tú te conviertes en un 3 y tu mundo, que ya es mi mundo, en un 7.
5ª etapa: te integras a todo. Es la sublimación del amor. Te amo y ya no te puedo ver sólo como persona, con un cuerpo, inteligencia y una manera de ser; sino que te has fundido de tal manera en mí, que estás en todo. Escucho una melodía y apareces aunque no te pueda asir.
Pues este es el amor platónico, cuando me doy cuenta de que has sido el camino a través del cual me enamoré de mí y de la vida. Y gracias a que me encuentro, gozo y me gozo. Cuando llega este momento, el mundo es un 10 y tú eres un 0, aunque el centro absoluto de todo eres tú. Hay una unidad entre el yo, el mundo y el tú.
Dice Platón que en la vida no hay nada permanente, todo cambia de ayer a hoy, y de hoy a mañana. Así es... Si bien no se tienen que cumplir las cinco etapas, todos nos encontramos en una u otra. Lo interesante me parece, es que no se trata sólo del amor en el ámbito erótico. Se aplica a cualquier relación, incluso a la que se tiene con un hijo. Poder amar la vida y ver a los seres amados en todo es la expresión más alta de este sentimiento.

viernes, febrero 17

Punto Positivo


El secreto de las neuronas espejo


La gente te escucha según el nivel desde el que hablas". Líderes como Gandhi, Churchill, Martin Luther King y, valga el mal ejemplo, Hitler, conocían esta verdad. Sabían que un discurso racional no llega, no emociona, no penetra a su público; en cambio, la pasión contagia, el entusiasmo contagia, el deseo genuino de hacer un mundo mejor es lo que convence. Intuir esta realidad es lo que a ellos los hizo líderes.
La única forma de mover a las personas es hablar con el corazón. ¡Ah!, si sólo nuestros políticos lo supieran. Si por un momento salieran de su visión tubular cuyo único fin es llegar al poder, y tocaran el alma de la gente a quien tanto coquetean para conseguir un voto, entonces otro sería nuestro escenario actual.
Si quienes están en la esfera del poder respondieran a las preguntas con honestidad y no se salieran por la tangente como es la práctica común, creyendo que los territorios comunes nos hipnotizan, quizá lograrían más de lo que imaginan. Lo cierto es que su discurso es tan vacío que al escucharlos nos quedamos con cara de what?
Si sólo supieran que las emociones son tan contagiosas como la influenza; que éstas escapan por cada poro de la piel, que están escritas en todo el cuerpo y en los gestos de la cara como en la sonrisa, la mirada, y en la manera de conducirse y mover el cuerpo. Eso es lo que la gente vemos en ellos cuando los miramos y también es lo más visible cuando tú y yo intentamos comunicarnos.
Observa, cuando estás feliz los que te rodean se sienten felices también; y de la misma manera cuando te sientes triste. Igualmente las emociones de quienes están a nuestro lado se nos contagian. Somos transmisores y emisores de emociones a la vez. ¿Por qué?
En el cerebro tenemos un sistema de células conocidas como Sistema de Neuronas Espejo (sne). La palabra "espejo" obedece a que estas células espejean lo que vemos en el otro.
Es así que al ver una sonrisa genuina, las neuronas espejo envían una señal a los músculos faciales para copiar la misma sonrisa. Pero no sólo eso, además, las sne también incorporan circuitos emocionales, lo cual significa que sentimos las emociones que acompañan dichos gestos. Por lo que es importante tanto procurar la compañía que nos nutra como intentar ser nutritivos para los demás.
Los virus de la felicidad y la tristeza no se detienen ahí. Un asombroso estudio de la Universidad de Harvard muestra que estos estados de ánimo se extienden a través de las redes sociales. A decir de David R. Hamilton, autor del libro The Contagious Power of Thinking, "literalmente nadamos en un océano de corrientes emocionales sin darnos cuenta. A veces una ola nos sube y otras nos hunde. Es un fenómeno real que sucede a nuestro alrededor todo el tiempo".
De acuerdo con los estudios de Harvard, una persona que se siente feliz puede infectar a otros hasta en tres grados de separación. Es decir que sucede de manera similar a como funciona la teoría conocida como la de "los 6 grados de separación" que implica que cuando tú (1) conoces a alguien, ese alguien (2) conoce a otro (3), que conoce a otro (4), que a la vez conoce a etc., etc., que conoce a Bill Gates o al Dalai Lama, que se separan de ti por sólo 6 grados. Pues bien, la felicidad y la depresión se contagian hasta en tres grados. Aunque no conozcas al amigo de tu amigo, tu estado de ánimo le llega y el suyo te llega. Estudios científicos sólidos en este campo, muestran que vivimos en un mundo interconectado que nos impacta a todos.
Si sólo los políticos supieran este secreto, si hubiera alguno con la genuina pasión de buscar el bien de nuestro país, lo sentiríamos y tendríamos a un gran líder al que todos, sin duda, apoyaríamos.