viernes, junio 10

PuntO pOsitivO


Mente Emprendedora
"Después de lo que hoy aprendí, nunca tendré un pretexto para quebrar o para que me vaya mal, pues siempre hay un problema cerca que ruega por ser resuelto." Esto le dijo un alumno a la profesora Tina Seeling, quien imparte el curso "Innovación y empresa" en la Universidad de Stanford.

Cómo me hubiera gustado tener una maestra como Seeling, y que todos los mexicanos tuviéramos la oportunidad de asistir a sus cursos.

¿Qué harías para ganar dinero si sólo tuvieras 5 dólares y dos horas?, fue el reto que la profesora Seeling le dio a su grupo de alumnos divididos en 14 equipos. "Una vez entregado el sobre con los cinco dólares de capital tienen tres días para planearlo, dos horas para multiplicar su inversión al máximo y tres minutos para exponer los resultados ante el salón."

Te reto, a que eches a volar la imaginación y te preguntes: "¿Y yo cómo multiplicaría ese dinero? Es un buen tema para estimular la creatividad y la conversación entre hijos, amigos o familia. Pero, ¿te quieres sorprender? Los equipos ganadores nunca usaron los cinco dólares, entendieron que en realidad no eran nada. Mejor se plantearon de qué manera empezar un negocio desde cero. Recurrieron a sus talentos y a su creatividad. El equipo ganador regresó 650 dólares y el promedio del resto lo multiplicó ¡en 4 mil por ciento!

¿Qué hicieron? De todo. Unos lavaron coches, inflaron llantas para las bicicletas de los estudiantes por un dólar, se rentaron como cargadores, diseñaron camisetas, vendieron paraguas, limonadas, en fin; pero pronto se dieron cuenta que si lo hacían gratis los clientes correspondían mejor con un donativo, por lo que su ingreso aumentó enormemente.

Cada proyecto regresó algunos cientos de dólares, lo cual impresionó a sus compañeros. Sin embargo, la creatividad del equipo ganador me pareció genial. Los estudiantes llegaron a la conclusión de que su mayor valor no era el dinero, tampoco las dos horas. En cambio sí lo eran los tres minutos de presentación que tendrían ante la clase. Así que decidieron venderle ese tiempo a una compañía que buscaba reclutar estudiantes. El equipo creó un comercial para esa compañía y aprovechó su espacio para mostrarlo a sus compañeros. Simplemente, brillante. Reconocieron y explotaron un valor del que ningún otro equipo se percató.

Eso es precisamente lo que la profesora Seeling quería enseñarles: cómo tener una mente emprendedora y ver las cosas con ojos nuevos para identificar las oportunidades en su propio territorio.

En su libro What I wish I knew when I was 20 comparte con sus lectores algunos de sus sabios aprendizajes sobre cómo transitar del mundo académico al profesional. Con respecto al ejercicio anterior ella comenta:

  1. Las oportunidades abundan. En cualquier lugar puedes voltear a ver e identificar problemas por resolver, así que "entre más grande el problema, mayor la oportunidad. Nadie te pagará por solucionar un no–problema".
  2. Sin importar el tamaño del reto, siempre habrá formas creativas y a tu disposición para resolverlo. La mayoría de las personas aborda los problemas como si no tuvieran solución, con lo que no se ven las soluciones creativas que esperan ser vistas justo frente a nuestras narices.
  3. Por lo general nuestra visión es muy limitada. Al observar el reto a distancia, las cosas se aclaran y puedes darte cuenta que hay un mundo de oportunidades.

Además de esto, ella enseña a vivir una vida empresarial con pasión. Cómo me hubiera gustado tener a una maestra como Tina Seeling…
vIDa kUkÚ

miércoles, junio 8

Me alkilo para soñar

Amante

Usted necesita una de esas personas que le haga el amor una o dos veces por semana, 
alguien que le compre ropa y con quien pueda discutir cada que les venga en gana 
alguien que te diga ``te amo`` por costumbre o de milagro y que permanezca a tu lado 
perpetuo para toda la eternidad o mientras les dure la vida con la etérea y feliz costumbre del día a día.

Usted lo que no necesita es un amante que la piense al despertar por las mañanas 
o al compás del insomnio por las madrugadas de las que usted es la bendita culpable solo
debes en siempre.

No le será útil mucho menos indispensable el corazón  de un amante, de esos que suelen 
obsequiarse a las princesas que solo se hayan  en algún  sueño constante 
o en  el ensueño fugaz de las miradas.

Contundentemente usted necesita un hombre que le haga caricias factibles, 
caricias que hacen un atajo a la cama y no la incertidumbre de un amante que imagina con sus
manos sobre su piel un lienzo 
donde se construyen caminos veredas y senderos al cielo.

Requiere, sublime princesa, la excelsitud de una promesa de vida; ocupa la abundancia 
de un cuerpo finito y le es indispensable anudarse al guión cotidiano de un personaje.

No ocupa las fortuitas palabras susurrantes al oído donde usted es la protagonista de 
cuentos infinitos, ni  los pactos o juramentos de vidas futuras 
renaciendo en los esperados besos.

Confiando en la certeza de lo indispensable es primordial alguien,
no un amante que te dibuje en sus brazos,
que te busque por todos lados debajo de la almohada desesperado
mientras te esconde a tientas de a poquito en la oscuridad de su corazón donde todo lo abarcas.

Necesita, ocupa y requiere un interprete de su vida, 
no un  escriba que se apoye en tus piernas o en tu vientre
mientras te dibuja letras pensando en dios y en tus bienaventurados labios,
que ve en la silueta de sus ojos almendrados el preludio de la felicidad.

Necesita una carta nueva no las palabras tristes y delirantes en una hoja de adioses y despedidas,
donde se despide su más sincero Amante. 


Gandhi Hernán

lunes, junio 6

Batiscafo

¡Alza la mano si legalizan marihuana!

Como en todas las guerras los que pagan los platos rotos no son los ambiciosos ratones de laboratorio genéticamente alterados que tratan de conquistar el mundo, sino los que están frente a las líneas enemigas, los peones del ajedrez político, que el único valor que pueden llegar a tener se los da la propaganda que sigue sosteniendo el conflicto. Nuestra guerra contra el narco, no es la excepción.

Por eso, este primero y segundo de junio festejamos el día de la Marina y el día de la Policía Federal, que bien merecido se lo tienen los hombres que día a día arriesgan su vida en una guerra mal planeada y sin rumbo. Las fuerzas federales están más desesperanzadas que la comunidad del anillo después de la muerte de Gandalf el gris, por eso es que necesitan sentir el apoyo de los mexicanos.

Ahora sí bien debemos reconocer el esfuerzo que hacen estos hombres sin cara, y no me refiero al ex luchador del CMB, también debemos de reprobar los hombres con cara, esos que definen la estrategia contra el narco, que con una mano amenazan al crimen y con la otra lo saludan.

¿Por qué no buscar un segundo frente en la guerra contra el narcotráfico? ¿Por qué no legalizar la marihuana?
Considero dos los problemas para que se abra otro frente al narcotráfico, especialmente un frente jurídico, con leyes que permitan las drogas blandas como la marihuana y combatan el lavado de dinero. El primero es que está resultando económicamente beneficiosa la guerra para los ratones de laboratorio, además de que el negocio del narco sigue intacto, las estimaciones reportan que en años pasados el narcotráfico, tan sólo en México, ha dejado mucho más que las ganancias de PEMEX.

El negocio de las armas también resulta muy atractivo, se están vendiendo más que los libros; es una mala comparación, en México todo se vende más que los libros, se están vendiendo más que las playeras Polo piratas. No es difícil suponer la procedencia de las armas, dudo mucho que las hagan en Tultepec, ahí a lo mucho llegan a hacer palomas de tamaño descomunal.

Segundo, legalizar la marihuana implica un arduo trabajo, una ley que tendría que abarcar todo el proceso de producción, distribución, venta, calidad y salud pública, tanto en países productores como consumidores, y más difícil que ponerse de acuerdo con senadores gringos es hacer trabajar a nuestros legisladores. Además de que no quieren ver al narcotráfico como traba a la salud pública.

Otros problemas que enfrenta la legalización de la marihuana son los prejuicios sociales ¿Cuántas veces no hemos escuchado?: “si legalizan la marihuana va a aumenta el número de pachecos”. Yo lo dudo mucho, la marihuana no va a ser un producto de la canasta básica, nuestras mamás no la van a agregar a la lista del super. Ni si quiera va a ser más fácil conseguirla, de hecho no puede ser más fácil conseguirla.

Gavroche

viernes, junio 3

PuntO pOsitivO

Quítate las máscaras

Hoy les comentaré de las mascaras, porque todas las personas nos las ponemos para sentirnos aceptados y tenemos varias de ellas: la del trabajo, la de papá responsable, la de persona culta, la de los funerales, la de las fiestas y muchas más.

Todas son producto de nuestra cultura, de la etiqueta preestablecida y de nuestra propia red de defensa psicológica.

Las mascaras son útiles en el sentido que nos dan seguridad y por eso nos resistimos a quitárnoslas, aún cuando sabemos que sería lo mejor hacer. Protegidos por ellas podemos vivir en una permanente soledad emocional, llenos de secretos, de temor a ser descubiertos, condenados, juzgados, rechazados, lo que quizá no hemos descubierto es la sensación de libertad y de autenticidad interior que obtenemos si nos atrevemos a quitárnoslas. Los más bonito, lo mejor de quitarnos las mascaras es que logramos proyectar nuestro verdadero atractivo que es, el cómo somos en realidad y expresar nuestras emociones sin temor a ser juzgados.


Cuando revelamos ante los otros el verdadero yo se reduce la tensión que viene de querer parecer a alguien que nos somos, surge por ende: el carisma, y observa como a veces dejamos caerlas mascaras sin darnos cuenta, por ejemplo: cuando estamos frente a los niños, a la gente que trabaja con nosotros, o con alguien que tenemos una relación intima, también cuando estamos muy cansados o deprimidos o cuando alguien nos apasiona nos olvidamos de ella porque nos cuesta trabajo mantenerla puesta, observa las caras de las personas que están comprando en una tienda departamental en día de barata, de quien baila sintiendo la música, de un deportista en una competencia y de quien celebra un logro o sufre una perdida, entonces podrás ver caras verdaderas.

¿Por qué tenemos tanto miedo a mostrarnos? ¿A enseñarte como soy por dentro? Quizá porque si me vas conocer tengo que estar dispuesto a compartir contigo, mis miedos, mis enojos, mis envidas que parecen disminuirme como persona  y eso me aterra. Sin embargo si nos aislamos guardamos nuestros secretos y nuestras emociones algo se fermenta por dentro que con el tiempo se convierte en veneno y eventualmente nos mata. Me gusta mucho la frase del poeta John Berryman quien saltó a su muerte desde un puente y dejo escrito lo siguiente: “nos enfermamos tanto como nos reservamos”. ¡Qué razón!

Nos da miedo bajar la máscara por varias razones:

  • Miedo a la intimidad: Porque me da miedo mostrarte mi lado flaco, mi lado oscuro, por lo tanto evito comunicarme íntimamente.
  • Miedo a la fusión: Si comparto todo contigo después que va a quedar para mí, ¿podré estar solo?
  • Miedo separación: Porque no quiero acercarme mucho a ti, quizá después me dejes y eso me puede lastimar
  • Miedo al rechazo: Porque si de verdad me conoces sin inhibición quizás no te voy a gustar, así que te muestro mi salón de trofeos y cierro el de mis debilidades
  • Miedo a la responsabilidad: Si me acerco mucho a ti, no que tan dispuesto estoy al compromiso.

Así que con estos miedos disfrazamos uno de nuestros más fuertes y grandes atractivos, el encanto natural que viene de ser uno mismo, así que el secreto para lograr la aceptación de los demás paradójicamente esta en quitarnos las máscaras. Porque de esta manera asumo los riesgos y me muestro tal como soy, te invito a que por lo menos en el día de hoy comencemos a quitarnos las máscaras y así relacionarnos mejor.

vIDakUkÚ

miércoles, junio 1

Me alkilo para soñar



Como ave…



Como ave sobrevuelo

tu infinito cuerpo

en viajes distintos

sobre esferas de colores

mientras me filtro al espejo

encadenada a las flores

descubro tus figura.



Talvez vez solo estoy huyendo

a un tiempo paralelo.



Del otro lado del espejo

voy corriendo a un desconocido

cielo frío como hielo

para llegar a tus sueños,

y me busco detrás de las ideas

en medio de la nada,

como si te hubiera visto demasiado

y ya no te quisiera mirar mas retrocedo,

entonces me alejo

y caigo al infierno de la realidad

al bendito presente

donde te puedo desgastar.


Gandhi Hernán