viernes, julio 29

PuntO pOsitivO


Una Llave de Cinco Minutos
Cuando veo la rapidez y la nobleza con la que el campo responde a las primeras lluvias, y cómo la tierra y las plantas se cubren de verdor, algo renace en mí.
Vivimos una época difícil. Es tanta la impotencia que sentimos ante los sucesos en nuestro entorno que, aunque no la verbalicemos, tenemos una sensación colectiva de ansiedad y desasosiego. La frustración en verdad nos daña. Por fuera parecemos las mismas personas, sin embargo, por dentro, algo ha cambiado. Vemos las cosas de otra manera y vivimos de forma diferente. De ahí que al no enfrentar nuestros temores internos, prefiramos alternar nuestra atención con lo superficial, cambiamos de la noticias que tanto nos duelen, a los espectáculos o las banalidades que nos distraen.
No obstante, como si el mundo se dividiera en dos, por un lado está la oscuridad y por el otro la luz. Pues, al mismo tiempo, a pesar de ese malestar, las parejas se enamoran, los hermanos se perdonan, la gente sonríe en la calle, los bebés nacen, los amigos se reúnen, los artistas crean y el sol sigue saliendo día con día. Sucede como con el verdor renovado del campo.
Asimismo, en un plano más personal, a diario vivimos el reto de hacer lo mejor de nuestras vidas. Por eso, antes de salir de casa, tenemos dos opciones: engancharnos a la energía negativa que flota en el aire o elevarnos por encima de ella. Esto no quiere decir que nos deslindemos de los acontecimientos, sino que los veamos desde otro lugar. Un lugar lleno de paz que, aunque lo olvidemos, siempre está a nuestro alcance. Me refiero al centro de nosotros mismos.
Si lo piensas, la parte más sólida de una esfera es el centro. La parte más estable de cualquier objeto estático, es el centro de gravedad. ¡Vaya!, hasta en los huracanes el centro es el único lugar de quietud y tranquilidad. Lo mismo sucede con nuestro cuerpo: tenemos un centro en donde podemos reflexionar y equilibrar nuestras emociones y energías.
Hay corrientes de pensamiento que afirman que el centro del cuerpo está en el hipotálamo, ubicado en la base del cerebro; de acuerdo con la filosofía aristotélica, se localiza en el corazón y, según las tradiciones orientales, se localiza en el tantiem, que se encuentra tres dedos debajo del ombligo.
Estoy convencida de que intuitivamente has estado en tu centro. En esas ocasiones seguramente te has sentido en calma, completo, inspirado, agradecido o simplemente en paz con el mundo. Este estado no sólo es metafórico, es físico, con él tu cerebro entra en estado alfa, es decir, en un punto neutro, relajado pero alerta. Ahí, en ese lugar, nada de lo externo te toca ni te altera.

Cinco minutos

En lo personal, estar cinco minutos en mi centro es la llave para encontrar dentro lo que no encuentro fuera. Resulta suficiente para captar que mi intención en el día debe ser llevar esa paz conmigo y reflejarla en lo que hago.
Los retos de la vida son como los cambios en el clima: inevitables. ¿De qué sirve resistirnos a ellos? Cuando llueve, simplemente nos resguardamos. Cuando te resguardas en ese lugar dentro de ti, te conectas contigo mismo, con tu Ser; así tu campo interno también se cubre de brotes de verdor, se convierte en el alimento que tu espíritu necesita para enfrentar lo que sea.
Si anclamos nuestro bienestar a las cosas del mundo material, es muy probable que permanezcamos en la frecuencia de la ansiedad y la frustración. Para evitarlo recordemos que tenemos la llave de los cinco minutos, que nos da, como nada en el mundo, una gran paz.
vIDakUkÚ

miércoles, julio 27

Me alkilo para soñar

Verdades de última hora


Si hubiera que regresar del mas allá

para escribir mi epitafio de último momento

no escribiría mi última voluntad

escribiría mi voluntad futura

o mejor aun los deseos presentes

las verdades de última hora

…mientras hurgó en mis recuerdos

y pienso en falsedades

y me encuentro como desde hace meses

pensando en ti una y dos y mil veces

preferiría decir que aun espero en mi coraza

tu llamada, tu sonrisa como un íntimo secreto.

Así pintaría en claves para mi epitafio

Nací, te vi, te ame y morí.

Gandhi Hernán

lunes, julio 25

Batiscafo

¡No me defiendas compadre!

Por fin los superhéroes han dejado los comics para encarnarse en un ser de nuestra realidad, un hombre soplado por el aliento del creador, un hombre dueño y fuente de los valores que nuestra sociedad reclama, este personaje que bien pudo haber salido de la pluma de Stan Lee, lleva en el pecho el color verde y un  hermoso Tucán grabado, y no me refiero precisamente al grupo aquel que interpreta la canción de “la chona”. Hablo del Presidente de la Comisión de Radio y Televisión y Cinematografía de la cámara de diputados, Gerardo Flores.

Este noble hombre se encuentra sumamente preocupado por el destino de los recursos públicos que se le han otorgado a Canal Once para la realización de series como XY, Bienes Raíces o Soy tu fan. Pero más allá de reconocer la grandeza de este hombre que se preocupa por el fin último de nuestra riqueza, es para honrarlo porque se preocupa además por los contenidos de estas series, machismo, homosexualidad, relaciones sexuales explicitas, corrupción, tráfico de influencias, por decir sólo algunas de las prácticas, por las cuales los políticos mexicanos están dispuestos a cobrar copyright.

Me parece perfecto que se vigile el uso de los recursos públicos, realmente hay que aplaudir la iniciativa del diputado.Pero ¿Por qué no rendir cuentas claras con el manejo de los recursos que los partidos políticos hacen? ¿Por qué no, si te jactas de ser un partido ecologista, mejor te preocupas por vigilar el uso o explotación de reservas ecológicas como el de la Reserva de la Biosfera en Sierra de la Laguna?

Hay actividades que de verdad agradeceríamos a los diputados y no tratar de hacer más pequeña la ventana de una de las televisoras, que junto con canal 22, está tratando de darnos algo diferente a la mezcla de mierda, groserías y falsos estereotipos que nos dan los amos de periférico.

Yo recuerdo desde muy pequeño haber crecido viendo el Canal Once, fui reportero de Bizbirije, canté con Luis Pescetti, aprendí en el Mundo de Beakman y me reí con Pingü y Ernesto el Vampiro, soy un convencido de que la televisión pública puede y debe darnos contenidos atrevidos y diferentes, para prueba un botón: Ludens, el programa de contenido deportivo de canal 22, mezcla perfectamente la historia, la literatura y la cultura con el futbol. Sin mostrar senos desproporcionados o a idiotas disfrazados y albureando. Aunque parezca increíble de encontrar en nuestra televisión, Ludens es un programa deportivo que trata a la gente que le gusta el futbol, no como enfermos sexuales ávidos de leche materna e insultos, sino como gente inteligente y demuestra que ¡El futbol, no está peleado con las neuronas! Gracias televisión pública. 

Gavroche

viernes, julio 22

PuntO pOsitivO


Como detectar la infielidad
No deja de asombrarme la gran sabiduría de las mujeres hindúes, quienes entre el siglo VIII y IV a. C. transmitían de manera oral una serie de consejos a sus hijas y nietas acerca de cómo seducir y conservar el amor de un hombre. ¿La razón específica? Sobrevivir. El objetivo era garantizarles protección dentro de una sociedad regida por el hombre.
Me refiero a los famosos textos del Kamasutra –Kama, es el dios del amor, sutra, significa "libro"–. Al estudiarlos, te das cuenta de que ese conocimiento tan profundo de la mujer, expresado con tanta sutileza, sólo puede provenir de otras mujeres; aunque la autoría se le atribuye a un hombre, Vatsyasana, pero eso no es lo importante.
La enseñanza principal del Kamasutra es amar, en sus páginas se plasman 64 artes para llevar a cabo esa tarea. De acuerdo con el Kama, un hombre no conoce el amor, y tan no sabe al respecto que llega a pensar que sabe. Es la mujer la que desarrolla la sensibilidad y la sensualidad para guiar con toda inteligencia al hombre.
Asimismo, el libro enseña cómo detectar cuando el marido estaba cerca de ser infiel o ya lo era: "Tú debes saber cuándo se enamora de otra, para tomar las armas necesarias y que regrese a ti".
"El hombre es predecible y la mujer es temporal", primera lección. Estos pasos que te vamos a decir se cumplirán todos y en el orden exacto en que te los decimos.
El proceso mediante el cual se da la infidelidad es este:
  • El ojo bailarín. Todo enamorado comienza el camino del amor por la vista.
  • Nace un afecto espiritual de aquello que vio. Es detectable cuando un hombre ve a una mujer y dice: "qué inteligente es fulana" o "pobrecita…" Si de repente otra mujer le empieza a preocupar a tu pareja, ojo.
  • Lo encuentras reflexivo. En la convivencia está ido. No te escucha. Cuando esto suceda piensa bien si ha expresado afecto espiritual hacia alguien en especial.
  • Carencia de sueño. Son las 2:00 am y tu esposo sigue en otro lugar de la casa haciendo no sabes qué cosa. En nuestros días diríamos "chateando", "revisando correos" o "viendo la tele", da lo mismo. él lo atribuye a que no tiene sueño, o bien, a que "te quiere dar tu espacio".
  • Lo ves demacrado y malhumorado. El estrés, el "exceso de trabajo" o la doble vida empiezan a minar su físico y carácter. Está "agotado", razón por la cual no salen a ningún lado y se torna irascible a la menor provocación.
  • Hastío de diversiones. ¿Y esto te divierte? Lo escuchas decir. Está apático a cualquier lugar o actividad que sugieras acudir. No participa en nada.
  • Pérdida de pudor. Nosotros en Occidente, asociamos el pudor al acto de cubrir las partes nobles. En la India "perder el pudor" se refiere a romper con una tradición o costumbre en todos los sentidos, fundamentalmente con respecto al cuerpo. Podrás notarlo si el hombre en cuestión muestra lo que nunca había mostrado, hace ejercicio para exhibirse. Tres horas en el gym, cuando nunca lo había hecho, equivale a la pérdida de pudor. Usa camisas pegadas, tiene instructor, se broncea, se pone pelo, etc. En resumen, sucede un cambio notorio en su vida dirigido a llamar la atención.
  • Hay un desfase. Algo sucede que con esta falta de pudor, notamos ese "cambiar de faz" para llamar la atención. Siempre había tenido un auto austero y ahora trae uno moderno con quemacocos, al cual le abrió el mofle y demás. Frente a nuestros ojos ya enloqueció.
  • El desfallecer. Contigo no hay tacto, no hay escucha, no hay sabor, no hay interés, no hay vista; no existes. Literalmente sobreviene el fallecimiento del amor, de la relación, del uno con el otro.
  • El decirte adiós. Cuando ya le relación está deteriorada y el mundo común se desvaneció por completo.
Tengamos a la mano el Kamasutra…

vIDa kUkÚ

miércoles, julio 20

Me alkilo para soñar

La penúltima ronda

 A mitad de la penúltima ronda me puse a pensar brevemente en ti,
una copa tras otra le contaba a la hoguera nuestro fugaz instante un año atrás.
Al fulgor de la chimenea llegaste hetera con tu rostro de mármol.
Bailamos al son de las velas. 
No eras tú, sin embargo lo deseaba,
esperaba que fueras, que llegaras del silencio de la oscuridad o de cualquier lado. 
Agudice los sentidos para percibirte si es que regresabas del olvido.

Pretendiendo reconocernos  nuestras manos araban el terreno en medio de las notas
y en un unánime acuerdo nos sumergimos
en el dulce vino de nuestros labios. 
No eras tu sin embargo lo esperaba,
deseaba que fueras en medio de la noche, que llegaras de cualquier parte
acercándome el pan de tus besos. 

Alejando el frágil insomnio nos hayamos
hurgándonos en la noche extraviando fortuitas caricias, desalmados.
Conquistando la cima de sus muslos nos bebimos gota a gota sedientos,
perdiendo nuestras miradas en el vaivén de la noche que nos acorrucaba.
la sospecha de nuestra ausencia total me invadió. 
Al unísono de los ruidos de la batalla y del silencio de la noche te invente de ese febril instante fugaz;

Ajuste el calor de su pecho, recorte su espalda con mis besos a tu medida exacta,
susurre el mismo discurso en su oído derecho unte sobre la cama el aroma de tu piel
que había guardado para luego, para el día difícil, mientras respiraba tu cansancio para no perder nada de ti. Pero no eras tú ni tu ombligo de cenote virgen ni tu cielo
y sin embargo esa noche junto a la hoguera fue exclusiva de ti y de ella.

Gandhi Hernán