martes, agosto 7

kuriosidades


Aparecen peces con cáncer de piel
Ha sido en Australia, en la Gran Barrera Coral, donde ha tenido lugar el primer hallazgo de cáncer de piel en pescados salvajes. Tres clases de trucha que han sufrido manchas oscuras y lesiones que serían el equivalente a los melanomas humanos.
20120804-190528.jpgEl hallazgo se produce justo debajo del mayor agujero de la capa de ozono en el mundo. Así lo asegura el estudio publicado en PLOS ONE, una investigación que tratará de averiguar si su consumo es o no peligroso a partir de las primeras pruebas.
Y es que hasta ahora la ciencia podía provocar o inducir este tipo de cáncer en los peces en laboratorio, nunca de forma natural. Los investigadores cruzaban las diferentes especies de aquellos más sensibles a la luz con el fin de estudiar el cáncer de piel.
Según cuentan los investigadores, las primeras evidencias de esta forma natural de cáncer en peces surgió tras el estudio de un grupo de tiburones en la zona. Los biólogos pudieron observar como las truchas de las que se alimentaban tenían unas manchas oscuras muy extrañas. Tomaron muestras del tejido de las truchas y el resultado fue sorprendente.
Según Michael Sweet, uno de los investigadores principales:
Tras eliminar otros factores como los patógenos microbianos y la polución marina, la radiación ultravioleta parecía la causa más probable del cáncer.
El posterior examen a las células de la piel dañada confirmó el hallazgo. Las células estaban agrupadas y producían pigmento en zonas donde generalmente no lo hacen, eran lesiones iguales a las producidas en laboratorio.
La investigación girará ahora en la búsqueda de respuestas de la causa. La más probable, según apuntan los científicos, es que el cáncer de piel sea producto del lugar en el que se encuentran. La Gran Barrera de Coral australiana está justo debajo del mayor agujero en la capa de ozono del planeta, razón por la cual es el punto donde se recibe mayor radiación ultravioleta.
Los investigadores tratarán de estudiar si al menos estas tres especies representan o no un peligro en los seres humanos tras su ingesta.
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lunes, agosto 6

Sueños para llevar


Soy un asesino.
Soy de los que no matan ni a una mosca. De los que no toca ni a una rosa. De los que pide permiso antes de hacer cualquier cosa. Soy de esos hombres que se consideran clásicos, tan clásico que aún te toca la rodilla por debajo de la mesa; pero verás: anoche me convertí en un asesino.
—« ¿Te imaginas que pudiéramos estar así, juntos, lado a lado por el resto de nuestras vidas?» —me dijo mientras colocaba un cigarrillo en el corazón de sus labios.
—«No puedo prometerte un por siempre, pero ¿Qué te parece si lo intentamos todos los días?» —le contesté poniéndole drama a cada una de mis palabras. Sonrió.
Las cosas que te hace decir el corazón y, claro está, la juventud.
Y luego entonces, me encuentro en un café, en una ciudad diferente, en un cuerpo diferente, dos años después. Sigo siendo yo… ¿Lo sigo siendo? ¡Bah! Ni el espejo me reconoce.
Se marchó sin hacerme dramas, sin un último beso, sin una cachetada o algún reclamo con autoridad de destruirlo todo. Se fue sin llevarse el cepillo de dientes, pero sí con todos mis minutos; sin las ganas de querer volver y con todo lo que fuimos. Solamente me dejó esta soledad que ahora la divido en dos y de vez en cuando la dejo olvidada por debajo de alguna sábana, mientras el sudor me lo permita.
Has de saber que soy de los que no mata ni a una mosca, pero verás: anoche me convertí en asesino. Anoche, sí, hace apenas unas horas, maté lo poco que quedaba de tu recuerdo.
¿Mi sentencia? Ser feliz sin ti.

viernes, agosto 3

Punto positivo

El observador

Si camináramos por las calles de cualquier ciudad del mundo y al azar le dijéramos a algún transeúnte: “Siento mucho el problema por el que pasas”, con asombro y curiosidad nos respondería: “¿Cómo lo sabes?”.
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Las personas solemos vivir con la sensación de traer una lápida sobre la espalda como la del Pípila de Guanajuato, a veces más, a veces menos. Tenemos problemas de trabajo, presiones económicas y conflictos sentimentales que sumados a las crisis personales provocan que segregamos continuamente hormonas del estrés que tienen una serie de repercusiones en nuestra salud. 

Por si fuera poco y en busca de consuelo nos refugiamos en conductas autodestructivas como el abuso de la comida, el alcohol o cualquier tipo de sustancia o conducta –de momento placenteras– que generen adicción. Por supuesto, las consecuencias de esta clase de comportamiento nos dejan atrapados en un pantano. 

¿Hay salida? Sí, todo es cuestión de perspectiva; para adquirirla podemos observarnos a distancia.

Recuerdo el impacto que me causó ver en el domo del Papalote Museo del Niño, una película que comienza con la toma de una pareja acostada sobre el pasto que mira al cielo. Poco a poco, la cámara se aleja y nos involucra como observadores. Así, vemos la casa, la zona en que se encuentra, el estado, el país y el planeta. 

El zoom out continúa y apreciamos entonces la Tierra iluminada por millones de lucecitas, lo que inevitablemente nos da una sensación de pequeñez. Mientras el alejamiento prosigue, vemos a la Tierra dentro de un gran sistema solar, que a su vez da vueltas dentro de una galaxia, que a su vez, forma parte de otras miles y millones de galaxias del vasto universo, que en su enormidad nos hace sentir como en un abismo. La sensación de insignificancia queda claramente establecida 

“No somos nada”, esta frase de nuestro maravilloso cómico Héctor Suárez, viene irremediablemente a la cabeza al término del documental, lo que produce una doble sensación: la de alivio y ansiedad. 

Tumblr_lkwnc5mieh1qbw50co1_500_largePor un lado, alivio, porque bajo esa perspectiva, ver tus “problemas” produce un sentimiento maravilloso de libertad que hasta los vuelve ridículos. ¿En realidad son problemas? ¿Por esas tonterías nos angustiamos tanto? ¿Vale la pena lo que cuestan en términos de salud?

Por otro lado, la ansiedad llega al darnos cuenta de lo efímera que es nuestra existencia: el tiempo que vivimos en este planeta, comparado con la vida de la Tierra, equivale a sólo dos segundos. Y ¡no los valoramos! Creemos que viviremos para siempre, con el tiempo suficiente para realizar los sueños o –algún día– perdonar. Nos angustiamos con pensamientos de ayer y de mañana y no vivimos el presente, que es la única manera de extender el tiempo.

Es por eso que tener nuestra propia cámara imaginaria –con una gran perspectiva– que se aleje, nos da la posibilidad de ser un observador, que sin juzgar ni criticar, pueda susurrar: “Piensa antes de hablar”, “perdona”, “dile que la quieres”, “estás exagerando”, “disfruta este momento”, “no cruces la línea del respeto”, “dale tu tiempo, escúchalo” y demás. 

El reto es mantener al observador presente todo el tiempo, para relajar la mandíbula, los hombros y respirar profundo al dimensionar las cosas.

jueves, agosto 2

Capital


El ABC para tu primer empleo

La experiencia laboral, así como conocer tus ventajas te hace más ‘contratable’, según los expertos; sólo 4 de cada 10 candidatos consigue un trabajo relacionado con su profesión.

Dice el refrán que es de sabios cambiar de opinión, y esto es una consigna que debe mantenerse en la vida laboral. Sólo cuatro de cada 10 empleados consigue su primer trabajo en algo relacionado a sus estudios.

Según una encuesta del portal Trabajando.com entre 13,000 entrevistados, 61% tenía un empleo no relacionado con sus estudios, pero 62% considera esa opción como una experiencia positiva para adentrarse en el mercado laboral. Sólo el 13% lo calificó como una experiencia poco positiva, indica el sondeo realizado en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, España, México, Perú, Portugal, Puerto Rico y Uruguay.

El desempeño académico es vital para hallar empleo.

Los candidatos que con sus ejemplos demuestran que no temen a preguntar a otros, compartir sus dudas y prepararse continuamente son muy cotizados. Saliendo de la escuela la individualidad ya no existe, hay que ser empático con otros, el trabajo se resume en eso: acciones entre personas para atender problemas de clientes.

Después de la graduación es difícil saber ¿para qué se es bueno?, ya que en la escuela generalmente enseñan a ser ‘todólogo'.

Pregunta a familiares y amigos, y con esa información definir en qué trabajos concursar, no sólo porque se relacionan con lo estudiado, sino porque la empresa, su cultura y lo que harás son conceptos afines a aquello con lo que te sientes a gusto, que representa cierta pasión. Además, aprendes a ir identificando tus fortalezas.

Actualmente el profesional compite en el mercado del marketing one on one. En opinión esto implica que al llegar a una entrevista laboral lo que inclinará la balanza hacía uno u otro candidato es qué tan consciente sea la persona de sus ventajas y desventajas, porque eso le permitirá hacer una mejor "venta" de sus cualidades laborales.

Los conocimientos, al final de cuentas, se puedan adquirir, pero la seguridad y la actitud con que se mueve un profesional que sabe por qué quiere estar en ese empleo no se enseñan.
CNNExpansión

miércoles, agosto 1

kontroverzia

Travestismo heterosexual 

Mirna es una mujer madura, alegre, desenvuelta, dispuesta a ayudar a sus amigas, especialmente aquellas que como ella no nacieron con un cuerpo femenino, pero que con ingenio, un poco de hule espuma y maquillaje logran construir una imagen femenina.

Travestismo heterosexual
Una vez que Mirna se ha reunido y platicado con sus amigas por unas horas, retorna a su hogar, donde con amor le esperan una esposa y un hijo adolescente, personajes centrales en su vida.

Mirna es sólo un ejemplo de los hombres heterosexuales que se travisten, que consideran que su travestismo no le hace daño a nadie y que al permitirse ejercer esta personalidad femenina tiene una vida más plena y puede ayudar a la felicidad suya y de quienes le rodean.

La vida de muchos hombres travestis heterosexuales es negada por la mayoría de la población que siempre los consideran homosexuales. Por ese prejuicio social, muchos de ellos creían al principio que eran los únicos hombres con la afición de vestirse de mujer.

En realidad, el travestismo es sólo una expresión comportamental de la sexualidad, como tantas otras, que consiste en el gusto por usar prendas y/o tener manierismos que nuestra cultura considera propios del género femenino.

Son hombres que sufrieron por tener que conseguir en secreto las prendas que les permitieron satisfacer su gusto, con el temor de ser castigados si eran descubiertos tanto su afición como los robos de ropa a las mujeres que les rodeaban y que también eran modelos acerca de cómo vestir y comportarse.

En su mayoría, estos hombres descubrieron esta afición cuando tenían entre 5 y 10 años de edad. Uno de ellos lo descubrió cuando se puso las zapatillas de su mamá, otro cuando se puso las pantaletas de su hermana y uno más cuando, jugando con su novia o esposa, le pidió ponerse sus prendas.

En esos momentos, todos ellos sintieron una descarga de adrenalina, una apertura de las pupilas y unas mariposas en el estómago que hasta hoy los acompaña en los momentos en que tocan una prenda femenina y se engolosinan con ella.

Al llegar a la pubertad se sintieron muy confundidos, porque el entorno social les había enseñado que quienes visten de mujer lo hacen para atraer a hombres y desean ser amados por ellos.

Sin embargo, en su caso no es así, porque además de lo excitante que les resulta el uso de ropa femenina, sexualmente les gratifican las mujeres y no se sienten atraídos por los hombres.

El travestismo no es un problema en sí mismo. Lo que lo convierte en un tema de la psicoterapia son las dificultades del hombre travesti para enfrentar un ambiente social hostil a esta expresión humana.

IMESEX